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ToggleCreer en ti es creer en las posibilidades
Joe Dispenza
enseña que los pensamientos repetidos crean creencias,
y las creencias moldean la realidad.
Cambiar tu realidad implica
romper los patrones mentales automáticos.
Abajo te dejo el enlace al video.
El cambio exige desafío:
Nadie cambia si no se le desafía.
Cuando te enfrentas a tu cansancio,
tus límites físicos y mentales,
y aun así sigues mostrando compromiso
contigo mismo,
estás fortaleciendo el hábito más poderoso de todos:
creer en ti.
Creer en ti es creer en las posibilidades:
Si crees en ti,
crees en que lo imposible
puede hacerse posible.
Y cuando superas tu historia,
tu cuerpo o tus excusas,
empiezas a caminar por la vida
con una autoconfianza
que antes no tenías.
Sentirse digno de recibir:
No se trata de arrogancia,
sino de sentir que mereces
lo bueno porque te has esforzado.
Cuando dices
“me siento bien conmigo”,
alcanzas el estado perfecto
para crear una nueva realidad.
Superar la mente analítica:
Incluso Dispenza confiesa
que lucha con su propia mente.
Pero insiste:
si él puede salir
de ese exceso de análisis,
tú también.
El crecimiento exige
ir más allá del pensamiento lógico
y abrirse a lo desconocido.
Actuar como si el futuro ya hubiera sucedido:
Mantén un estado interior
en el que sientas
que tu deseo ya es real.
Cuando lo haces,
dejas de buscarlo,
y entonces comienzan
a aparecer las coincidencias,
oportunidades y sincronicidades.
El cuerpo no distingue entre lo real y lo imaginado:
cuando sientes una nueva realidad como si ya existiera,
tu mente y tu cuerpo comienzan a alinearse con ella.
Los que sanan, no fallan un solo día:
Habla de personas que se curaron
de enfermedades graves
porque nunca dejaron de hacer el trabajo interior.
Cuando dejaron de identificarse con la enfermedad,
simplemente desapareció.
El proceso de superación es el proceso de convertirse:
Cambiar cada día
es lo que transforma tu vida.
La clave está en mantener el cambio
y nutrir tu mundo interior
tanto como el exterior.
Apaga el móvil,
reflexiona y
piensa por ti mismo.
Practica la nobleza y la coherencia:
Ser honorable,
caminar con presencia,
respirar con consciencia:
todo forma parte
del entrenamiento del alma.
Cuando lo haces con constancia,
la vida cambia de manera natural y misteriosa.
El beneficio se expande hacia los demás:
Al transformar tu energía,
primero te beneficias tú,
luego tu familia,
tus amigos, tus compañeros…
y finalmente el mundo.
Cada persona que se mejora a sí misma,
eleva al conjunto.
La pregunta esencial:
¿Qué estás dispuesto a dejar atrás
para crear tu nuevo futuro?
La incomodidad del cambio
debe impulsarte,
no frenarte.
Porque en ese vacío —en lo desconocido—
es donde nace la verdadera transformación.
